La mayoría de las personas trabajan durante décadas sin tener claro su patrimonio real ni su capacidad de ahorro.
Este cuestionario te da esa fotografía en 10 minutos — y el primer paso hacia un plan que te funcione.
Para darte un diagnóstico personalizado, necesitamos entender tu situación personal y familiar.
Todo tu patrimonio inmobiliario en un solo sitio: donde vives, lo que tengas alquilado o parado, y también plazas de garaje y trasteros. Lo que rellenes aquí se reparte solo a ingresos, gastos, patrimonio y deudas.
Tu flujo de caja mensual: lo que entra, lo que sale y lo que queda.
Primero lo que inviertes de forma automática; después, el resto de lo que tienes en cada banco, bróker o exchange. Cada posición necesita al menos un nombre o un tipo: así no queda dinero sin identificar.
Lo que has puesto en el plan automático aparece aquí solo, en su entidad. Añade el resto: el efectivo de cada cuenta y las inversiones que no son automáticas.
Negocio propio, vehículos de valor, arte, colecciones u otros activos.
Clasificamos automáticamente: hipotecas = deuda buena, empresa = aparte, consumo y leasing = deuda mala. Las hipotecas y el leasing ya vienen de las secciones anteriores.
El dinero es un medio, no un fin. Selecciona tus objetivos e indica en qué horizonte temporal los sitúas.
Introduce tus datos para recibir tu panorama financiero y que podamos preparar tu plan personalizado.
Este es tu diagnóstico financiero completo. Descárgalo en PDF para guardarlo.